sábado, julio 01, 2017

El 30 de junio del año ...

***   ... 1763 Don Pedro Aguado Correa, que tenía a su cargo el asiento de las corridas de toros de los Reales Hospitales que se celebraban en la plaza de toros de la Puerta de Alcalá de Madrid, solicitó que la corrida a celebrar en esta fecha, décima de la temporada, no se llevase a efecto.


Los motivos que expuso fueron muy convincentes: "Resulta que los varilargueros Antonio Gamero, Fernando de Toro y Juan de Amisas adujeron que a causa de su trabajo, caídas y brega que tuvieron en la corrida celebrada el lunes anterior, día 27, se habían resentido con bastante gravedad de los golpes que en las antecedentes habían recibido; y viéndose necesitados a reponerse de aquellos quebrantos, no siendo suficiente para conseguirlo el poco tiempo que tenían hasta el jueves próximo en que se quería celebrar dicha corrida, consideraban imposible su recuperación y trabajar en ella."
A parte de lo referido también alegó que "no habiendo sujetos que pudieran suplirlos y que por esa falta podía ser mal ejecutado, que de suceder así, se daría el público por engañado, y serían más de temer algunas desgraciadas contingencias, como ya se había experimentado al poner al toreo picadores poco diestros."

Le hicieron caso y se le autorizó para que esta décima corrida se celebrara el jueves 7 de julio. La 11ª se celebró el 14 de julio, y los jueves 21 y 28 de igual mes la 12ª y la 13ª. Los Jueves 4 y 11 de agosto las 14ª y la 15ª. La 16ª que se pensaba celebrar el día 18 hubo de darse el 1º de septiembre por estar los picadores heridos.